Noticias

Dejaron todo y cumplieron el sueño de vivir en una playa lejana

Dejaron todo y cumplieron el sueño de vivir en una playa lejana

September 23, 2019

Estas son las historias de cinco argentinos, que no se conocen entre ellos, pero siguieron el mismo destino. Cansados de sus rutinas de vida urbana, lograron poner punto final y empezar de nuevo en una playa paradisíaca, lejana, idílica, donde viven y trabajan con los pies en la arena y abrazados por el murmullo de las olas.

A los 21 años Martina Álvarez salía de trabajar de la agencia de marketing en pleno barrio de Palermo. Entre el aglutinamiento de autos y los bocinazos, viajaba en colectivo hasta su casa. La rutina no le molestaba. Pero había algo inexplicable en esa monotonía que le hacía ruido. Una fría tarde de agosto -el mismo tráfico, las bocinas- apoyó la cabeza en la ventana del 29 y pensó en el mar. En ese recuerdo mojado de la espuma acariciándole los pies. Y tuvo una corazonada.

Con algunos ahorros y una visa de Working Holiday se fue a Australia. Luego siguió su recorrida por el sudeste asiático donde tuvo su primer experiencia de buceo. ” Mi encuentro con el fondo del mar fue amor a primera vista. No podía creer la inmensidad de un mundo azul que había ignorado durante toda mi existencia. Desde entonces supe que quería explorarlo por completo. Fue un largo proceso hasta que decidí que dedicaría mi vida al océano y a lo que este tenía para enseñarme “, cuenta al teléfono- mientras se percibe como un silbido el ruido de las olas chocando contra las maderas del muelle- desde su casa en Bocas del Toro , Panamá . Ahí es donde esta licenciada en comunicación social se desempeña como guía de buceo y lleva adelante proyectos de concientización socio ambiental.

 
La casa de Martina, ubicada en isla Carenero, Bocas del Toro, Panamá
La casa de Martina, ubicada en isla Carenero, Bocas del Toro, Panamá

El archipiélago de Bocas del Toro-ubicado al noroeste de Panamá- figura como un lugar ideal para surfear en playas casi vírgenes y como un paraíso del submarinismo en el Mar Caribe. Eso, sumado a unas partículas de azar fue lo que llevó a Martina a desembarcar en la isla. Después de formarse como instructora en Koh Tao, Tailandia y de vivir una experiencia de trabajo voluntario de buceo en México, Martina decidió buscar un lugar más tranquilo. Entre otros resultados de su búsqueda virtual, por un fuerte impulso optó por Bocas del Toro. “Me conquistó la naturaleza salvaje del lugar, perderme del ruido mundado entre la multitud de palmeras. Aprender con los locales fue único. Además de enseñarme sobre el oficio me transmitieron su conexión con el mar y eso no está en ningún libro”, dice.

 
Martina Alvarez junto a algunas de las mujeres isleñas que integran el proyecto "Women of the Ocean", enfocado en el empoderamiento femenino
Martina Alvarez junto a algunas de las mujeres isleñas que integran el proyecto “Women of the Ocean”, enfocado en el empoderamiento femenino Crédito: Anna Chah

Luego de vivir 10 meses en la isla, Martina intentó instalarse de nuevo en Argentina. “Pero añoraba la sensación de caminar descalza en la arena. Moverme en bicicleta sintiendo la brisa húmeda en la cara. Por eso viajé a Hawai y después decidí instalarme en Bocas para comunicar y generar conciencia sobre el daño ambiental del océano e inspirar a las mujeres isleñas a perderle miedo al mar para poder conectarse con el como una herramienta de empoderamiento y de apertura de horizontes laborales”, explica.

 
 

 

Bocas del Toro by Jeremiah Bach